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Cellomaniacos

8- Cómo poner las líneas-guía en el violonchelo

Cintas Violonchelo

Las líneas-guía en el violonchelo, también conocidas como cintas de referencia o marcas, las colocamos en el mástil, sobre el diapasón del chelo. Sirven para proporcionar una referencia visual similar a la que proporcionan otros instrumentos que cuentan con trastes. Las líneas-guía no nos asistirán en la afinación, cuya responsabilidad recae completamente sobre nuestros dedos, pero nos darán un apoyo visual para poder saber cómo colocar la mano en los inicios. Y, lo más importante, estas cintas de referencia te permitirán seguir de manera impecable mis próximos vídeos, en los que verás el mástil de mi chelo con ellas puestas. ¡Se tarda muy poco, vamos a ello!

Lección en vídeo: Cómo colocar las marcas del violonchelo

Ten en cuenta que la afinación sea lo más exacta posible mientras colocas las cintas en el diapasón, o luego te volverás loco al tocar y memorizarás muscularmente una posición errónea de la mano.

Puedes utilizar cualquier tipo de pegatina en forma de etiqueta o cintas adhesivas que se usa en oficina, por ejemplo. Los niños pequeños gustan de decorar su diapasón con líneas-guía de diferentes formas y colores. Cualquiera vale, mientras cumpla la función de aportarnos una referencia visual para la posición de los dedos. Presta atención únicamente a no utilizar ningún tipo de pegamento adicional por tu cuenta, podrías dañar o estropear la madera del diapasón. La cinta aislante de color blanco también funciona muy bien. Recorta su anchura para que se adapte bien a su función y pégalas en tu chelo.

Poner las líneas-guía para el cello, ¿sí o no?

Existe cierta controversia entorno al hecho de poner las cintas de referencia para las notas del diapasón. Los argumentos son varios, pero yo os voy a explicar por qué recomiendo usarlas, y lo voy a argumentar con razones de peso. Antes de ello, hay que tener en cuenta un punto importantísimo: gran parte de la técnica se aprende con memoria muscular. Dicha memoria no es inteligente, se acostumbra a lo que hagamos y repitamos, tanto si está bien como si está mal. Por ello, cuanto más tiempo hagamos algo bien, antes lo aprenderemos. Si lo hacemos mal, tardaremos más en aprenderlo. Y, en el peor de los casos, si hacemos algo mal durante el tiempo suficiente, ¡LO APRENDEREMOS DE FORMA INCORRECTA!

Sí, querido cellomaniaco. Si lo haces mal repetidamente, tu memoria muscular lo aprenderá. Se convertirá en técnica viciada. Y corregir los vicios en el cello es una de las tareas más complicadas con la que nos encontraremos en nuestro estudio.

Razones para usar las marcas del violonchelo

  • Son un gran apoyo para los niños que empiezan. Los más pequeños tienen mucha facilidad para aprender, pero su capacidad de comprensión está en pleno desarrollo. Para apoyar durante los comienzos la colocación correcta de los dedos, que de ellos depende la memoria muscular, las cintas son milagrosas.
  • Resultan ideales para los adultos autodidactas. En la soledad de casa no disponemos de un profesor que nos corrija constantemente. Evitarán en gran medida desarrollar memoria muscular viciada.
  • Son sencillas de colocar. Siguiendo el vídeo tutorial, en cuestión de minutos las tienes puestas.
  • ¡Resultan aún más sencilla de quitar! ¿Te sientes ya cómodo sin necesidad de mirar tus cintas del diapasón? Perfecto, en unos segundos las habrás quitado.
  • Al contrario de lo que se piensa, no nos vuelven vagos ni evitan que desarrollemos la afinación por oído. Las cintas no se usan para tocar mirando tus dedos ni prescindiendo de la escucha activa. Se trata de que puedas echar un vistazo al mástil del chelo si tienes la afinación muy desvirtuada y no eres capaz de corregirla con el oído. Pero es una medida de emergencia. Nadie toca mirando sus marcas, y mientras practican, aprenden y ejercitan la afinación de oído.

Dicho esto, te voy a explicar cómo se deben de usar para que sean en todo momento un apoyo, y nunca un inconveniente.

Lineas Guia Violonchelo

Consejos para aprovechar al máximo las cintas del violoncello

Desde el momento que empieces a estudiar el chelo, trata de hacerlo con las cintas colocadas. En los inicios, el proceso debería ser un patrón de colocación de la mano izquierda para las notas (sin olvidar la derecha del arco) antes de empezar a tocar. Cuando has asegurado la posición y sabes que todo va a sonar perfecto, al menos de partida, entonces puedes empezar a tocar.

La forma de asegurar la mano izquierda es, efectivamente, con las líneas-guía, con las que te apoyas visualmente. Una vez colocada la mano con la ayuda visual, retira la vista. Ahora, sin mirarlas, trata de ser consciente de las sensaciones físicas de tu mano. Intenta aprender bien cómo se siente la mano colocada en su lugar, y trata de imitarlo. Retiras la mano, la posicionas sin mirar, intentando repetir las mismas sensaciones, y finalmente haces una comprobación visual. Si algo estaba mal a la vista, rectifica.

Repite el proceso varias veces, hasta que notes que sumas más aciertos que errores.

Mientras tocas, rectifica de oído tanto como puedas

Mientras tocas, trata de enmendar los errores con tu oído, sin mirar tu mano (ni las marcas). En el caso de que te sientas perdido, entonces puedes recurrir a la referencia visual. No hagas alardes, no trates de forzar. Recuerda que tu mano aprende, así que no le concedas el lujo de memorizar malas posturas. ¿No das con la afinación tras varias correcciones? Para, mira y rectifica. Una vez solucionado, ya sigues tocando con el apoyo de tu oído.

Con el tiempo, y a medida que avanzan las lecciones de este curso básico de violonchelo, y las del curso siguiente (el 1er Curso Elemental), verás que vas prescindiendo cada vez más de las referencias visuales. Cada día serás un poco más independiente, más autónomo con tu instrumento. Cuando sientas que ya no necesitas recurrir a ellas, elimina las líneas-guía de tu diapasón. Como te decía, apenas tardarás unos segundos.

Si se quedan restos del pegamento de las cintas en el diapasón, utiliza un algodón ligeramente humedecido y retira con cuidado los restos. Y listo.

Posibles refuerzos para tu práctica con las cintas

Cada vez que vayas a abordar una nueva obra, canción, estudio o ejercicio de cello, trata de aprender bien cómo suena. La memorización auditiva te permitirá rectificar de oído y acelerará tu camino hacia la independencia de las cintas de referencia en el diapasón.

Tampoco sientas ninguna prisa por quitarlas y mucho menos te sientas menos capaz por utilizarlas. Grandes violonchelistas del panorama internacional las utilizaron en los inicios. No existe prácticamente ningún chelista contemporáneo que haya estudiado la enseñanza oficial de Suzuki sin usar las líneas-guía. Recuerda que no es mejor chelista el que avanza más rápido o más lento, si no el que avanza bien. Cuanto más segura sea tu posición de la mano, más afinado tocarás y mejor será tu técnica. Si las marcas en el mástil te han ayudado a ello, mejor que mejor.

Te espero en el próximo vídeo, en el que conoceremos finalmente las notas de la clave de fa aplicadas al chelo y podremos darle uso a las líneas-guía que acabamos de colocar.

¡Hasta pronto, chelista!